Qué ha cambiado
Hasta ahora calculábamos las horas de contacto del eclipse —cuándo empieza la fase parcial, cuándo entra la totalidad, cuándo termina— con un método correcto pero que arrastraba dos simplificaciones. La primera, unas efemérides menos finas de las que hoy están disponibles. La segunda, y más importante, un valor fijo para algo que en realidad cambia: cuánto ha girado exactamente la Tierra.
Ese segundo dato no se puede predecir con años de antelación. Se mide y se publica a diario, y varía conforme la Tierra acelera o frena. Hasta ahora usábamos una cifra congelada; ahora usamos siempre la última medición disponible.
El mismo eclipse, medido mejor
El eclipse no se ha movido. Lo que se ha movido es nuestra forma de traducir su geometría a una hora de reloj. La diferencia ronda los ocho segundos en 2027 y 2028, y unos cinco en 2026 — sí, también cambia el que ya ha pasado.
Puede parecer poco, y en muchos contextos lo es. Pero la totalidad dura a veces menos de un minuto, y hay una decisión que depende justo de esos segundos: cuándo se puede retirar el filtro solar sin riesgo. Ahí diez segundos no son un detalle.
Por qué puedes ver diferencias con otras fuentes
Si comparas nuestras horas con las de otras fuentes publicadas —incluidas plataformas oficiales y aplicaciones de uso común— es probable que encuentres diferencias de unos segundos. La causa habitual no es la geometría: en eso todos coincidimos con gran exactitud. Es el valor de rotación terrestre del que hablábamos antes: muchas de esas publicaciones se generaron hace años con una estimación que hoy sabemos desfasada, y no se han vuelto a calcular desde entonces.
Y hay un matiz que conviene conocer, porque invita a hacer una resta que no funciona: la diferencia en el valor de rotación no se traslada tal cual a la hora del contacto. La Tierra gira mientras la sombra de la Luna avanza, así que el efecto final depende de la geometría de cada eclipse. No es el mismo en 2026 que en 2027 o 2028.
Lo que sigue sin ser exacto, y lo decimos
Hay cosas que no publicamos con más precisión de la que tienen. El instante del máximo es una: la curva es tan plana en su punto más bajo que distintos métodos lo sitúan con varios segundos de diferencia, aunque el aspecto del Sol sea indistinguible. Y cerca del borde de la banda de totalidad la pregunta útil no es cuántos segundos dura, sino si la totalidad llega a verse.
También cambia el nivel de detalle entre eclipses. Para 2026 y 2027 aplicamos la corrección por el relieve real del borde de la Luna: sus montañas y sus valles mueven el instante exacto en que se apaga el último rayo de sol. Para 2028 todavía no está calculada, y preferimos decirlo antes que presentar los tres eclipses como equivalentes.
Nuestro objetivo
Nuestro objetivo es ofrecer el cálculo de horas de eclipse más preciso que puedas encontrar, y explicarlo entero: qué datos usamos, qué corregimos y qué no.
El detalle técnico, paso a paso, está en la página de metodología.
