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Curiosidades y eclipses futuros

Además de lo que ya se ha explicado sobre qué es un eclipse y qué revela sobre el Sol, hay un puñado de datos que no encajan del todo en ninguno de los otros apartados, pero que ayudan a entender por qué cada eclipse total es, para quien lo vive, un acontecimiento tan singular. Este apartado recoge algunas de esas curiosidades, repasa los próximos eclipses visibles desde España y explica por qué, incluso conociendo la fecha exacta con siglos de antelación, ver un eclipse total desde el mismo sitio dos veces es tan poco probable.

Datos curiosos sobre los eclipses

La coincidencia que hace posibles los eclipses totales —que el Sol y la Luna tengan casi el mismo tamaño aparente en el cielo, explicada con más detalle en «La ciencia detrás de los eclipses»— no es permanente. La Luna se aleja de la Tierra a un ritmo medido con precisión milimétrica gracias a los reflectores que dejaron las misiones Apolo en su superficie, sobre los que los astrónomos siguen disparando láseres desde la Tierra: unos 3,8 centímetros al año, más o menos lo que crecen las uñas de una persona en el mismo tiempo. Es un ritmo minúsculo a escala humana, pero con tiempo suficiente cambia la geometría del cielo: si esa tasa se mantiene constante, dentro de unos 600 millones de años la Luna se verá ya demasiado pequeña para cubrir el disco solar por completo, y los eclipses totales dejarán de ser posibles desde la Tierra —aunque los anulares seguirán ocurriendo—. Vivimos, en ese sentido, en una era geológica privilegiada para presenciarlos.

El ciclo saros, el intervalo de unos 18 años y 11 días que hace que un eclipse se repita con una geometría muy parecida, esconde un detalle curioso en esa fracción de día sobrante: como no es un número entero de días, cada eclipse siguiente de la misma serie saros ocurre con la Tierra habiendo girado un tercio de vuelta de más, así que se ve desde una franja situada, aproximadamente, 120° más al oeste en longitud. Solo al cabo de tres ciclos saros —unos 54 años y 34 días, un periodo con su propio nombre, el exeligmos— esa deriva se cancela y el eclipse vuelve a verse, de forma aproximada, desde longitudes parecidas a las de origen.

Una misma serie saros puede producir entre 69 y 87 eclipses a lo largo de 12 a 16 siglos antes de agotarse, empezando y terminando siempre como eclipses parciales muy discretos, cerca del polo, y pasando por su fase central —con los eclipses totales o anulares más largos de la serie— en algún punto intermedio de ese ciclo de vida de más de mil años.

La duración máxima teórica de la totalidad de un eclipse solar, en las condiciones más favorables imaginables, ronda los 7 minutos y 32 segundos; en la práctica, los eclipses reales rara vez se acercan a ese límite. El del 2 de agosto de 2027 será uno de los que más se aproximan: su duración máxima, en Egipto, superará los 6 minutos, la totalidad más larga del siglo, gracias a una combinación de circunstancias favorables —una Luna relativamente cercana a la Tierra y una Tierra relativamente lejos del Sol en esas fechas— que hace que el disco lunar cubra al solar con más margen de lo habitual.

Próximos eclipses visibles desde España

El eclipse total del 12 de agosto de 2026 ya ha ocurrido: fue visible como total desde 138 ciudades españolas donde el Sol, muy bajo sobre el horizonte —entre 1,7° y 12° de altura, según el punto—, quedó por encima del relieve real del terreno en el momento clave.

El siguiente eclipse visible desde España es total y ocurre el 2 de agosto de 2027. Esta vez el Sol estará mucho más alto, entre 37° y 41°, y la franja de totalidad —de 258 km de ancho— cruza el sur de la península con una geometría mucho más favorable que la de 2026: en las 38 ciudades españolas que caen dentro de esa franja, la totalidad es visible en todas ellas. El punto de mayor duración de todo el recorrido del eclipse está en Egipto, donde la totalidad supera los 6 minutos, la más larga del siglo, como se explica en el bloque anterior.

Después llega el eclipse anular del 26 de enero de 2028. Al ser anular, y no total, el filtro solar no se retira nunca, ni siquiera en el instante de máxima cobertura: con una magnitud de 0,908, el anillo que queda visible corresponde a un 17,6 % de la luz habitual del Sol, muchísimo más de lo que resulta seguro observar a simple vista. Aquí el relieve del terreno importa más que en 2027: de las ciudades españolas dentro de la franja, 102 ven la anularidad con el Sol por encima del horizonte real, 63 quedan en situación marginal y 124 tienen el Sol tapado por el relieve en el momento clave, un buen recordatorio de que estar dentro de la franja teórica no garantiza, por sí solo, ver el eclipse completo.

Por qué cada eclipse total es un evento irrepetible en el mismo lugar

La franja de totalidad de un eclipse solar mide, como mucho, unos pocos cientos de kilómetros de ancho, frente a los más de 510 millones de kilómetros cuadrados de superficie del planeta. Cada eclipse total ilumina, en ese sentido literal, una porción minúscula de la Tierra, y esa porción cambia de un eclipse al siguiente: como se explica más arriba, la propia geometría del ciclo saros desplaza cada nuevo eclipse de la misma serie unos 120° de longitud hacia el oeste, así que ni siquiera dos eclipses «hermanos» del mismo ciclo pasan por el mismo sitio, salvo que hayan transcurrido tres ciclos saros completos —un exeligmos— y aun así de forma solo aproximada.

A eso se suma que ningún punto fijo del planeta tiene garantizada una posición privilegiada: la espera media entre dos eclipses totales en un mismo lugar ronda los 375 años, como se explica en «¿Qué es un eclipse?», aunque la cifra real varía muchísimo según la latitud y la suerte geométrica de cada punto concreto. Es la razón por la que quienes persiguen eclipses —los llamados umbraphiles, mencionados en «Eclipses en el arte y la mitología»— viajan por el mundo entero en lugar de esperar en casa: para la mayoría de la gente, ver un eclipse total sin moverse de su ciudad natal es, sencillamente, un suceso que no le va a tocar dos veces en la vida.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo será el próximo eclipse visible desde España?
El próximo es total y ocurre el 2 de agosto de 2027: la franja de totalidad, de 258 km de ancho, cruza el sur de la península con el Sol alto (37°-41°) y es visible desde las 38 ciudades españolas situadas dentro de ella. Después llega el anular del 26 de enero de 2028, en el que el filtro solar no se retira en ningún momento.
¿Cuánto tiempo pasa de media entre dos eclipses totales en el mismo lugar?
Unos 375 años, aunque es una media que esconde una variación enorme: algunos lugares pueden ver dos eclipses totales en pocas décadas por pura coincidencia geométrica, y otros esperar mucho más de esa media. Es la razón por la que ver un eclipse total desde la propia ciudad, sin viajar, suele ser un suceso irrepetible en una vida.
¿Qué es una temporada de eclipses?
Es cada una de las dos —y, con menos frecuencia, tres— ventanas de unos 18 días al año en las que la Luna está lo bastante cerca de uno de los dos nodos de su órbita como para que un eclipse sea geométricamente posible en la luna nueva o llena más próxima. Fuera de esas ventanas, explicadas con más detalle en «¿Qué es un eclipse?», ningún eclipse puede ocurrir.